
Me ha gustado mucho Making of.
Resulta extraño decir que a uno le ha gustado una historia que narra una increíble sucesión de catástrofes, pero el ejercicio de retrospección que realiza Óscar Aibar al hacer frente a los fantasmas del pasado ha dado como resultado una novela honesta y emotiva, que desmitifica el hecho de hacer cine y lo muestra como la odisea que supuso el rodaje de su primera película, Atolladero (*).
Las increibles dificultades de este rodaje nos llevan del surrealismo al esperpento, y con distancia, Aibar demuestra en este libro que la ecuación 'Tragedia más Tiempo es igual a Comedia' a veces se cumple.
Aibar ha cambiado los nombres de los principales protagonistas, pero permite que el lector sienta -como sintió él- el lujurioso magnetismo de Iggy Pop, la discreta generosidad de Pere Ponce, la buena estrella de Alex de la Iglesia o el dramático final de Félix Rotaeta. A Aibar le gustan los guiños cómplices, como los que dan pistas sobre sus películas posteriores -Platillos volantes y La máquina de bailar- o los títulos de capítulo, en los que toca el corazón de cinéfilos -Centauros del desierto- y rockeros -Lujuria para la vida- a partes iguales.
Editado por Mondadori
224 páginas
15,90 €
(*) En una ocasión ví la película Atolladero, entre un grupo de locos bastante freaks que adoraban Santa sangre de Jodorovsky y cosas por el estilo. Me pareció original, incluso divertida. Si vuelvo a verla será, inevitablemente, de otra forma. Ahora la valoro mucho más.
